
Medir el consumo real permite comparar aparatos con datos de tu propia vivienda.
Si quieres saber dónde se va la electricidad, el primer paso es medir. Una estimación basada únicamente en la potencia indicada por el fabricante puede diferir del uso real.
Un medidor de consumo enchufable permite registrar parámetros como potencia y energía acumulada. Actualmente existen modelos sencillos y modelos Wi‑Fi con seguimiento desde una app.
Como aproximación, multiplica los kWh consumidos por el precio que quieras utilizar como referencia. Por ejemplo, 9 kWh × 0,18 €/kWh = 1,62 €. La factura real puede incluir otros conceptos.
Empieza por equipos que funcionan muchas horas o que tienen una potencia elevada: frigorífico, ordenador, televisión, deshumidificador, calefactores, bombas o equipos de climatización. El estudio SPAHOUSEC III del IDAE analiza precisamente los usos energéticos de los hogares españoles, incluidos calefacción, refrigeración, ACS, cocina, iluminación y electrodomésticos.
En el mercado hay medidores sencillos con pantalla y enchufes inteligentes con medición Wi‑Fi. Para elegir, compara potencia máxima, corriente admitida y funciones de medición.
Para realizar las mediciones explicadas en esta guía puedes consultar estas opciones:
Enlaces de afiliado de Amazon. Comprueba las características, el precio y la compatibilidad antes de comprar.