Los radiadores eléctricos pueden tener una potencia elevada, pero el coste final depende sobre todo de cuántas horas funcionan y de cómo regula el termostato.
Coste = potencia en kW × horas × días × precio por kWh.
Por ejemplo, un radiador de 1.500 W utilizado durante 4 horas al día durante 30 días, con 0,18 €/kWh como referencia, daría 1,5 × 4 × 30 × 0,18 = 32,40 €.
Depende del aislamiento, del sistema de control y de tus horarios. En vez de asumir que una opción siempre es mejor, puedes comparar el consumo medido con distintos horarios de uso.
Los radiadores eléctricos permiten hacer un cálculo inicial muy sencillo, pero la medición real es la mejor forma de conocer el coste de tu vivienda.
Si el radiador utiliza un enchufe convencional y la potencia está dentro de los límites del medidor, puedes registrar su consumo real.
Comprueba siempre la potencia máxima y la corriente admitida antes de conectar un calefactor.
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